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Robert Castellanos: Sembrando semillas para el futuro

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Herencia, orgullo y comunidad son tres palabras que representan el espĆ­ritu del defensor de Sporting KC Robert Castellano. Caste, como lo conocen mejor sus compaƱeros de equipo, no solo es un apasionado jugador de fĆŗtbol, ​​sino un defensor de la comunidad que encarna este espĆ­ritu mientras navega por su doble identidad, sembrando semillas de esperanza y oportunidad para la próxima generación.

De Palmdale, California. Caste creció en un hogar mexicano-estadounidense. Caste es un orgulloso hijo de dos estados mexicanos: su padre proviene de Guadalajara y su madre del encantador pueblito de Cotija en MichoacÔn. Durante su infancia, Caste vivió en un hogar donde se mezclaban el inglés y el español, hablaba principalmente español con sus padres e inglés con sus hermanos, y siempre estuvo rodeado de su cultura.

Al crecer, Caste vivió entre dos mundos. Habiendo comenzado su carrera futbolística a temprana edad, Caste rebotó entre los EE. UU. y México, creciendo en su talento y pasión por el fútbol.

ā€œCrecĆ­ en Tijuana cuando jugaba en las fuerzas bĆ”sicas con los Xolosā€, comparte Caste. ā€œY luego, seguĆ­ yendo y viniendo de San Diego a Tijuana, San Diego, Tijuana, simplemente teniendo ese tipo de identidad doble, como si estuviera en MĆ©xico, y me consideraran gringo, Āæsabes? Y luego estoy aquĆ­ en los Estados Unidos y me consideran mĆ”s mexicano-estadounidenseā€.

Esa dualidad en la cultura puede ser confusa para algunos, pero Caste encontró su equilibrio y atribuye su doble nacionalidad a su ā€œchispaā€ y describe su herencia como una bendición, que le permite no solo conocer una cultura sino dos y poder vivir el fĆŗtbol, ​​ de dos maneras diferentes.

ā€œCreo que soy muy afortunado de ser estadounidenseā€, compartió Caste. ā€œY de poder tener las oportunidades aquĆ­ en los Estados Unidos y las mismas en MĆ©xico. AsĆ­ que creo que eso me ha formado mucho porque me dio sazón, ya sabes, de ambos lugares. AsĆ­ que estoy muy agradecido por esoā€.

Esa mentalidad de gratitud ha moldeado a Caste, y no solo celebra de dónde viene, sino que también estÔ devolviendo algo a la comunidad que lo crió.

ā€œEn casa, querĆ­a crear una empresa con la organización sin fines de lucro que tenemosā€, compartió Caste. ā€œTodo el concepto estarĆ­a bajo el Proyecto Rooted. Pero sentĆ­ que era muy afortunado de venir de mi ciudad. TenĆ­amos recursos muy limitados. Ya sabes, nuestra ciudad alguna vez fue una ciudad muy orientada al fĆŗtbol. TenĆ­amos algunos campos, el equipo nacional entrenaba allĆ­, y luego simplemente desapareció del mapa y los campos no estaban siendo cuidados; el deporte simplemente se desvaneció y murió, pero eso no significó que el talento lo hicieraā€.

ā€œSentĆ­ que, dado que pude lograr lo que he logrado en mi vida y tuve la suerte de tener el don que Dios me dio para jugar este deporte, siento que es el momento perfecto para construir algo en casaā€.

El proyecto combina el aspecto de entrenamiento físico del fútbol con el aspecto de tutoría mental para que los atletas del Ôrea de Antelope Valley y Palmdale tengan los recursos y las oportunidades para crecer en su pasión y sus aspiraciones profesionales.

ā€œQuiero asegurarme de que Rooted les brinde el camino para que al menos se acerquen a sus sueƱosā€, comento Caste. ā€œO para que al menos se acerquen a sus sueƱos o puedan prepararse para alcanzarlosā€.

ā€œSiento que si tuviera la suerte de recibir este regalo de Dios, lo Ćŗnico que Dios querrĆ­a que hiciera serĆ­a compartirlo y asegurarme de devolver lo mĆ”ximo que pueda, porque sin Ć©l no podrĆ­a estar donde estoy y asegurarme de darles a estos niƱos una oportunidad que yo no tuve para tal vez llevarlos un poco mĆ”s lejos, y ese es el conceptoā€.

Ese deseo de invertir en su comunidad y devolver a quienes lo rodean también es producto de su familia. Caste le da crédito a su padre por la mentalidad, comparte los humildes comienzos de su familia y cómo la dedicación y el trabajo duro de su padre le permitieron a él y a su familia prosperar hoy.

ā€œMi padre comenzó a trabajar en la construcción a los 18 aƱos. Ahora es dueƱo de su propio negocio de construcciónā€, comparte Caste. ā€œEso fue porque soportó el dolor, la lucha y todo lo que se le presentó. Y lo utilizó como una herramienta beneficiosa para ayudarlo a convertirse en el jefe que es hoy y eso me inspiró porque mi padre llegó sin nada. ā€œHay muchos latinos como nosotros, nuestros padres vinieron de la nada y para mĆ­ hablar con los jóvenes y todas las personas que me inspiran es importante que mi padre no vino de la nada y que construyó algo para nosotros. Por eso, quiero asegurarme de que al menos represento a mis padres y a mi padre en ese aspecto en el que les digo: ā€˜Oye, viniste aquĆ­ y apostaste por ti mismo y apostaste por tu familia y te aseguraste de encontrar un camino para nosotros’. Me asegurarĆ© de mantener ese legado en un entorno diferente, que es el fĆŗtbolā€.

Pero no se trata solo del Ć©xito individual; se trata de apoyarnos mutuamente. ā€œHay que mantener el jardĆ­n sano y florecienteā€, dice Robert, una metĆ”fora tan rica como la herencia cultural que aprecia. Se trata de fomentar un entorno en el que los sueƱos puedan echar raĆ­ces y florecer, donde los niƱos puedan mirar hacia arriba y ver modelos a seguir que comparten su origen y experiencias.

Mientras celebramos el Mes de la Herencia Hispana, la trayectoria de Robert Castellano sirve como un vibrante recordatorio de que abrazar nuestra herencia y devolver a nuestras comunidades no es solo una bĆŗsqueda noble; es una necesidad.

ā€œMe encanta ser mexicano-estadounidense. Me encanta representar a mis dos paĆ­sesā€, Caste comento sonriendo, encarnando la alegrĆ­a de la dualidad en la identidad.

Caste estƔ sembrando semillas para las generaciones futuras, nutriendo el jardƭn de la comunidad y asegurando que la rica historia de nuestra herencia siga prosperando. Porque al final, no se trata solo del juego; se trata de la gente, las historias y los sueƱos compartidos que nos unen.